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lunes, 17 de septiembre de 2012

Cuarto menguante

                                             


La noche tiene un pendiente:
la luna pulida y blanca,
la luna fina y reluciente
como un arete de plata.

La noche tiene un pendiente.
¿Dónde estará el que falta?

Ángela Figuera Aymerich
Pintura de Sonia Cremades

domingo, 6 de mayo de 2012

Tormenta

Que llueva, que llueva,
la Virgen de la cueva...

Cantan las niñas
en la pradera...
Allá en el cielo,
la nube negra.

Siguen las niñas
con su canción:
Que sí, que no...
que llueva un chaparrón...

Y dice la espiga nueva:
-Que no llueva, que no llueva,
que tengo el grano en sazón...

Y suplica el arroyuelo:
-Que llueva, que llueva el cielo
o muero sin remisión.

El corro sigue girando...
Las niñas siguen cantando:
-¡Que sí, que no,
que llueva a chaparrón!-

Y dice la nube:
            -Vamos,
chiquillas ¿en qué quedamos?
¿Queréis que llueva o que no?...
¡Para bromitas estamos!...
¡¡Allá va mi chaparrón!...

Ángela Figuera Aymerich

domingo, 15 de abril de 2012

Cuento tonto de la brujita que no pudo sacar el carnet


Era una brujita
tan boba, tan boba,
que no conseguía
manejar la escoba.

Todos le decían:
-Tienes que aprender
o no podrás nunca
sacar el carnet.

Ahora, bien lo sabes,
ya no hay quien circule,
por tierra o por aire,
sin un requisito
tan indispensable.

Si tú no lo tienes,
no podrás volar
pues ¡menudas multas
ibas a pagar!
¡Ea! no es difícil.
Todo es practicar.

-Bueno... dijo ella
con resignación.
Agarró la escoba,
se salió al balcón,
miró a todos lados
y arrancó el motor...

Pero era tan boba,
que, sin ton ni son,
de puro asustada,
dio un acelerón
y salió lanzada
contra un paredón.
Como no quería
darse un coscorrón,
frenó de repente...
y cayó en picado 
dentro de una fuente:
se dio un remojón,
se hirió una rodilla,
sus largas narices
se hicieron papilla
y, como la escoba
salió hecha puré,
pues, la pobrecilla,
además de chata
se quedó de a pie.

Ya no intentó nunca
sacar el carnet.
Se quitó de bruja
y se puso a hacer
labores de aguja.

De cuentos tontos para niños listos de Ángela Figuera Aymerich





sábado, 28 de enero de 2012

El burro del botijero



El hombre empieza a gritar:
-¿Qué diablos te pasa, hijo?
¿Por qué no quieres andar?
¿Ves?...¡Ya me has roto un botijo!...
Estoy harto de tirar
de ti...¿te clavas en el suelo?...
Pues te juro por mi abuelo,
que me la vas a pagar!...
Anda, amigo mío, anda;
pórtate como Dios manda
y... no me seas burro, burro,
porque, mira, si me aburro,
te voy a dar una tanda
de palos en el culete
que vas a estar más de siete
días dándole a la cola
para refrescarlo...¡Hola!
Conque...¿me guiñas un ojo?...
¡So sinvergüenza!... Si cojo
el palo...

Y el burro habló:
-Eres más burro que yo
y tienes muy malos modos.
El botijo se rompió
pues se había de caer.
Y van a caerse todos
si no los sabes poner
mejor... y yo echo a correr.

Así que, dime, ceporro...
¿Qué hacemos?... ¿Corro o no corro?


de Canciones para todo el año, 1984
Ángela Figuera Aymerich

lunes, 16 de enero de 2012

La sirenita del culito verde




Para mi nieta Ana que,  en la playa de 
Mallorca, con un bañador verde, nadaba,
jugando a ser una sirenita traviesa.

A la sirenita del culito verde
que llega de pronto y de pronto se va;
que salta y se ríe, que nada y se pierde,
¿quién la seguirá?

A la sirenita del verde culito
que asoma su rostro mojado y bonito
y luego se esfuma fundida en el mar,
¿quién la encontrará?

Si viene rompiendo la espuma y las olas,
si tiene dos colas,
si bulle y rebulle
y, al fin, se zambulle
y no la ves ya,
¿quién la alcanzará?

Si tiene reflejos de nácar su frente
y lleva corona de oro y coral
pero es elusiva, fugaz, transparente,
¿quién la pescará?

Así está jugando y nadie la toca:
cuando más te acercas está más allá...
Si tiene dulzores de miel en la boca,
¿quién la besará?

Así es la sirenita del culito verde;
de todos se burla; se esconde y se pierde...

Pero yo la tengo.
Yo, que la encontré
en la mar salada,
no la perderé.

Antes que la pesque cualquier marinero,
cogida en mis brazos, me la llevaré.
Y antes que la bese cualquier caballero,
yo la besaré.

Dormirá en mi casa. Yo la velaré;
porque ya era mía, hace muchos años,
cuando la soñé;
porque ya era mía, hace siete años,
cuando la besé
de recién nacida por primera vez.

sábado, 2 de julio de 2011

Sueño


Dormía tan quietecito,
tan quietecito, tan quieto,
que, de pronto, me entró miedo...

Loca, me llegué a la cuna
y le acribillé de besos
hasta que me abrió los ojos
emborronados de sueño.

lunes, 27 de junio de 2011

Nana del niño goloso



Óleo de Katie M. Berggren

Arrorró mi niño
que la noche llega.
Arrorró , mi niño,
con su capa negra...

Si te duermes pronto,
todas las estrellas,
dulces caramelos
de limón y menta.

¡Oh!, qué gran merengue
la lunita llena.





Corre que te pillo





¡Corre que te corre!...

¡A correr, mi niño,
sobre la hierba verde
y el tomillo!...

¡A correr, que el viento
peinará tus rizos
y las mariposas
bailarán contigo!...

¡Corre que te corre!...
¡Corre, que te pillo...

Se cansó mamita:
corre tú solito.