jueves, 6 de enero de 2011
El corazón es agua
El corazón es agua
que se acaricia y canta.
El corazón es puerta
que se abre y se cierra.
El corazón es agua
que se remueve, arrolla,
se arremolina, mata.
Cancionero y romancero de ausencias. Poesías completas. Madrid: Aguilar, 1979, pp. 614-615.
Miguel Hernández
En cuclillas, ordeño
En cuclillas, ordeño
una cabrita y un sueño.
Glú, glú, glú,
hace la leche al caer
en el cubo. En el tisú
celeste va a amanecer.
Glú, glú, glú. Se infla la espuma,
que exhala
una finísima bruma.
(Me lame otra cabra, y bala.)
Poemas sueltos I. Poesías completas.
Madrid: Aguilar, 1979, p. 711.
Miguel Hernández
domingo, 2 de enero de 2011
Los doce meses
Una vez, en la noche de fin de año, los doce meses del año se reunieron alrededor de un árbol de Navidad y comenzaron a discutir sobre cuál de ellos era el más importante.
-Esta
discusión es una bobada -habló Diciembre-, está claro que yo soy el más
importante. A todo el mundo le encanta que llegue yo, porque en
Diciembre está la Navidad. Este árbol tan bien adornado es una prueba de
lo que digo.
-Estás equivocado
-replicó Agosto-. La gente me prefiere a mí. Mis días son cálidos y
soleados. Y en Agosto, todo el mundo se va de vacaciones.
-¡De eso nada! -protestó Julio-. Mucha gente también se va de vacaciones mientras estoy yo.
-¡Yo
soy más importante! intervino Marzo!-. Traigo la primavera, que es la
estación más hermosa. Y en Marzo las flores comienzan a brotar.
-Sí, pero es en Mayo cuando están más bonitas -dijo Mayo.
Y así cada mes fue defendiendo su importancia. Uno porque en él se tomaban las vacaciones de Pascua. Otro porque en su calendario estaba tal o cual otra festividad...
-Y tú Enero -preguntaron al único mes que no había hablado-. Aún no has dicho nada.
-Es que, en mi opinión, todos somos igual de importantes -contestó.
-A ver, explícate -le dijeron.
-Veréis. Yo llego en primer lugar, y en Enero es cuando la vida comienza a germinar bajo la tierra. En Febrero la naturaleza revive. Y Marzo barre definitivamente el polvo del invierno. Abril trae algo de calor a las flores y plantas, hasta que Mayo y Junio toman el relevo. Es para entonces cuando la vegetación está llena de vida.
Siguen Julio y Agosto, que la hacen madurar gracias a la longitud y al calor de sus días y a la tibieza de sus noches. En Septiembre y Octubre llega el tiempo de las cosechas. Después los hombres necesitan reposo y por eso Noviembre alarga las noches. Por último los hombres necesitan alegría, y Diciembre trae la fiesta de Navidad.
Como veis, sin el trabajo que cada uno realiza no podrían sobrevivir los demás.
Todos los meses admiraron la sabiduría de Enero y nunca más discutieron.
Y colorín colorado...
(desconozco el autor del cuento)
(desconozco el autor del cuento)
sábado, 1 de enero de 2011
Canción del marinero
Soy el marinero Buenapata,
que por los mares
voy dando la lata.
Yo soy el capitán,
el más temible,
pero a los truenos
les tengo un miedo horrible.
Por la Terranova
pesco bacalao,
que son unos peces
la mar de «salaos».
A los tiburones,
trato con cariño,
aunque soy muy viejo
soy igual que un niño.
Con mi catalejo
veo en la distancia
si aparece un barco
en la lontananza.
Durante la noche
me pongo a soñar,
enciendo mi pipa
y canto un cantar:
El mar es mi tierra,
el mar es mi espejo.
Toso, fumo y canto,
marinero viejo.
El mar es mi espejo,
me corto el bigote
cuando entre las olas
brilla un cachalote.
Viejo marinero,
el mar es mi cuna,
mi padre es el sol,
mi madre la luna.
Cuando yo era joven,
pescaba pescados.
Ahora que soy viejo
pesco resfriados.
Gloria Fuertes
domingo, 26 de diciembre de 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
Befana
Befana, tiene la apariencia de una bruja. Va vestida de negro, vuela sobre una escoba por encima de las casas y los campos, y lleva un enorme saco a la espalda. Pero ese saco está repleto de regalos para todos los niños que se lo han merecido. Para los que no, Befana lleva provisión de trozos de carbón.
Según cuenta la leyenda, Befana vivía en Belén. Era viuda, y se sentía muy triste por no haber tenido ningún hijo. Cierto día, mientras recogía leña en el bosque, unos extranjeros montados sobre camellos se acercaron a ella y le preguntaron cuál era el camino de Belén. Tras indicárselo, ella les dijo:
-Parecéis personas muy importantes, ¿qué buscáis en Belén?
-Buscamos al niño- dios -respondieron los Magos, pues de ellos se trataba-. Una estrella nos ha guiado hasta aquí, y ahora sabemos que nuestro viaje está a punto de concluir.
En el interior de Befana nació el deseo de conocer al Niño. Su primera intención fue la de unirse a la caravana de los Magos, pero antes volvió al bosque en busca de leña que había ido recogiendo

en pequeños montones. Cuando regresó al camino los extranjeros ya se habían marchado.
Befana, agobiada por el peso de la leña, tardó bastante en llegar a Belén. Para entonces, aunque lo buscó por cada rincón, no puedo encontrar al niño. Sin desanimarse, continuó su búsqueda por todas las partes, preguntando a los hombres y también a los animales, a quienes la mula y el buey habían hablado de la buena nueva. Se dice que recorrió el mundo entero, al tiempo que en su saco iba guardando regalos y presentes para dárselos al Niño cuando lo viera.
Finalmente se le apareció San José, quien, lleno de piedad hacia ella, le explicó que el niño-dios estaba en todos y cada uno de los niños.
Desde entonces, Befana reparte sus juguetes y regalos entre todos los niños que esperan su llegada la noche del 5 de enero.
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